Don Sebastian
Rey de Portugal (Lisboa, 1554 Alcazarquivir, Marruecos, 1578). Al morir su abuelo, Juan III, en 1557, fue proclamado rey bajo la regencia de su tio abuelo y de su abuela (hermana de Carlos I de España).
Fue educado por los jesuitas, que fomentaron en el joven rey una religiosidad determinante de su accion de gobierno posterior: la continuidad dinastica fue puesta en peligro por el celibato voluntario del rey y por su insistente mortificacion ascetica; y todas las consideraciones politicas fueron postergadas a un espiritu de cruzada propio de los caballeros medievales.
Desde que inicio su reinado personal en 1568, Sebastian dirigio todas las energias de la monarquia portuguesa contra el Islam, al que queria arrebatar el norte de africa. Emprendio dos campañas sucesivas en Marruecos (1574 y 1578), que no produjeron conquistas duraderas para Portugal. En la segunda de ellas el propio rey encontro la muerte durante una batalla en la zona del Rif.
Vacante el Trono de Portugal, este fue reclamado por Felipe II de España, que era hermano de la madre de don Sebastian; y, tras una breve guerra, Portugal quedo incorporado a la Monarquia Hispana (hasta 1640).
Entretanto, la figura del rey desaparecido se convirtio en un mito en Portugal, extendiendose la creencia mesianica de que seguia vivo y regresaria para redimir al pais (sebastianismo ). En los años posteriores aparecieron multiples impostores que intentaron hacerse pasar por el rey Sebastian para usurpar el poder.